Nombres de Dios: Conoce la energía divina

¿Alguna vez escuchaste sobre los 72 nombres de Dios? Una combinación de letras hebreas, que unidas forman una fuerza espiritual extremadamente poderosa. Tecnología que nos dejó el poder divino para sanar, obtener protección y ser capaces de cambiar positivamente.

Conocer los nombres de Dios y usarlos a nuestro favor nos traerá grandes beneficios. Aprenderemos a meditar para quitarnos limitantes que nos oprimen, y así ser nosotros mismos a plenitud. También conoceremos las oraciones, los salmos y los ángeles que nos darán fuerza espiritual. Y sobre todo, estaremos conectados con el poder divino de una forma mística y espiritual.

72 nombres de Dios: poder ancestral

Los nombres de Dios fueron descubiertos en los tres versículos bíblicos que describen como Moises separa las aguas del Mar Rojo para salvar al pueblo de Israel del faraón egipcio. Pueden leerse en el Capítulo 14 del Éxodo, especificamente, los versículos 19, 20 y 21. Allí, están contenidas 72 letras hebreas. Si tomamos una letra de cada versículo, se forman 72 combinaciones que contienen energía y vibraciones únicas. Además, estos nombres también son el mayor enemigo de nuestro gran oponente: El Ego.

Es importante suscribir las palabras de Yehuda Berg: los 72 nombres de Dios están destinados a toda la humanidad. Al igual que las enseñanzas de la Biblia, y las letras hebreas que la conforman, los nombres no son propiedad única de ninguna religión o grupo. Es así como deben y pueden ser usados por cualquier persona para confrontar el caos y la negatividad que sacude y aflige a nuestro mundo.

Beneficios de conocer el poder divino

Al conocer el poder de Dios y sus diversos nombres, obtendremos sanación, protección y fuerza. Además, aprenderemos la tecnología más poderosa a nivel espiritual, con la que podremos limpiar energías negativas de personas y lugares. También podemos disponer de esa sabiduría y poder para sanar a nuestros semejantes.

Sin duda alguna, este conocimiento nos ayudará en todos los aspectos de nuestra vida cotidiada, abriendo la puerta de la transformación interior a través de nuestro verdadero potencial.