El legado de María Magdalena: Iniciadora y cabalista

Mucho se ha dicho sobre esta enigmática mujer, pero la verdad es que el legado de María Magdalena es muchísimo más extenso de lo que se muestra en los evangelios tradicionales. Dejada en segundo plano por la iglesia católica, asociada a la prostitución y a la redención en la edad media, y recientemente siendo reinvindicada como la mayor apostol de Jesús.

¿Pero quién fue realmente María Magdalena? Algunos investigadores la catalogan como la compañera sentimental del mayor profeta de la historia, otros más escépticos la asocian con San Juan Evangelista. Sin embargo, la única certeza es que durante muchísimo tiempo, la historia se encargó de restarle importancia a su legado y enseñanzas.

El legado de María Magdalena

Legado y enseñanzas: Conociendo a María Magdalena

Si bien el legado de María Magdalena no se evidencia en los evangelios canónicos tradicionales, sí que es evidente en los evangelios apócrifos o extracanónicos. Allí su figura es mucho más cercana a Jesús, quien la consideraba un apostol más. También existe un evangelio de María Magdalena, que a pesar de ser relativamente corto, otorga importantes vestigios sobre su peregrinación y sus enseñanzas.

Fue ella la primera en ver a Jesús resucitado, fue ella la primera en contemplar la grandeza de Dios y su poder sobre la vida y la muerte. Hecho que es evidente en todas las escrituras sagradas. Es por esta razón que muchos están convencidos de que Jesús le confió sus verdaderas enseñanzas a ella, y le encargó la ardúa misión de llevarlas alrededor del mundo.

Este es el origen de que grandes estudiosos a lo largo de la historia, hayan dedicado sus vidas a profundizar en estas enseñanzas. Es el legado de María Magdalena la base para los conocimientos más profundos de la cábala y el hermetismo. Así mismo, a partir de esos conocimientos profundos se desarrolló el coaching cabalista.

Es por esta razón, que podemos considerar a María Magdalena como la primera gran iniciadora y cabalista. Gracias a su legado podemos desarrollar el cábala, un bello equilibrio entre la ciencia y la espiritualidad. Y así dar respuesta a las interrogantes que existen desde que el mundo es mundo: ¿Cuál es el sentido de mi vida? ¿Para qué estoy aquí? ¿Por qué?

¡Es hora de encontrar nuestros verdaderos senderos!